miércoles, 27 de abril de 2016

Consecuencias Psicológicas del Maltrato Infantil


Consecuencias psicológicas del maltrato infantil



El maltrato infantil es un fenómeno sociológico frecuente; una cuarta parte de todos los adultos manifiestan haber sufrido maltratos físicos cuando era niños. Se define al maltrato infantil como cualquier acción de abuso o desatención de la que son objetos los niños y adolescentes, que perjudique su salud o su desarrollo. 


Tipos de maltrato infantil


Maltrato físico
Se da cuando se utiliza la fuerza física para provocar un daño en el menor. Incluye todas las acciones intencionales que causan daño físico en el niño: golpes, quemaduras, arañazos, sacudidas violentas, etc. 

Negligencia o abandono
Sucede cuando el familiar no cuida al menor como corresponde. Es una falta de responsabilidad que lleva a la omisión de los cuidados básicos del niño o adolescente, cuyas necesidades fundamentales no están cubiertas. Por ejemplo, hay negligencia cuando al menor no se le vigila, no se le envía a la escuela, no se le da de comer como se debe, no se le viste adecuadamente o no es llevado a consultas médicas, etc. 

Maltrato psicológico
Es un conjunto de conductas y actitudes que se prolongan en el tiempo y que causan mucho daño en el estado anímico y la autoestima de niños o adolescentes. El maltrato psicológico incluye gritos, insultos, indiferencia, desprecio, humillaciones, amenazas o cualquier tipo de hostilidad manifestada en forma verbal. 

Abuso sexual
Es definido como cualquier actividad sexual que se realiza con un niño o adolescente en una situación de sometimiento o abuso de poder y autoridad sobre la víctima.


Consecuencias Psicológicas

Los efectos emocionales inmediatos del abuso y la negligencia (aislamiento, miedo y desconfianza) pueden tener consecuencias para toda la vida, incluyendo baja autoestima, depresión y dificultades interpersonales.

Dificultades cognitivas: En estos niños se hace evidente el bajo rendimiento académico, son niños que se encuentran bajo el riesgo de repetir un grado escolar, presentan dificultades para memorizar y aprender.

Dificultades sociales: Los niños que son descuidados tienen más probabilidades de desarrollar hábitos y rasgos antisociales a medida que van creciendo. También está relacionada con los trastornos de la personalidad, problemas de comportamientos y la agresión.

Consecuencias en el Comportamiento

No todas las víctimas del abuso y la negligencia de menores experimentarán cambios en su comportamiento. Sin embargo, los problemas de comportamiento parecen ser más probables dentro de este grupo (abusados). 

El abuso y la negligencia de menores parecen hacer que sea más probable:
  • Las dificultades durante la adolescencia: Este grupo es más vulnerables y corren el riesgo de tener que repetir un grado, abuso de sustancias, delincuencia, deserción escolar o embarazo. 
  • La delincuencia juvenil y criminalidad adulta: Se ha documentado una gran correlación entre el abuso de menores y la futura delincuencia juvenil. Los niños que han experimentado abuso son nueve veces más propensos a involucrarse en actividades criminales. 
  • El abuso del alcohol y las drogas: De igual forma este grupo tienen más probabilidades de fumar cigarrillos, abusar del alcohol o consumir drogas ilícitas durante sus vidas. 
  • El comportamiento abusivo: Los padres abusivos frecuentemente fueron abusados durante su propia niñez. 

¿Cómo Prevenir?

Principalmente se requiere de un planteamiento bien constituido que vaya dirigido a los padres para que ellos reciban el conocimiento, apoyo e información adecuada y correcta para la educación de sus hijos, así como las escuelas para padres en las cuales se les alienta a adoptar buenas estrategias en las relaciones padres-hijos.

Brindar programas dentro de las instituciones hospitalarias y educativas para informar a los niños sobre los abusos en la infancia. Haciendo énfasis en cómo reconocer las situaciones de abuso, cómo decir "NO" y sobre todo cómo revelar los abusos a un adulto en el que confíen.

Proporcionando a los padres formación en materia de desarrollo infantil, métodos disciplinarios no violentos y capacidad de resolución de problemas.

jueves, 7 de marzo de 2013

¿Interesante no?


Desconéctate y Reconéctate



El Estrés

EL ESTRÉS
Estrés (del inglés stress, ‘tensión’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

         El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud. El estrés puede contribuir, directa o indirectamente, a la aparición de trastornos generales o específicos del cuerpo y de la mente.

Síntomas:
El estrés posee una serie de características que permiten su fácil reconocimiento, pueden presentarse una o varias a la vez. Las más frecuentes suelen ser:
y       Ansiedad y tensión, acompañadas de acciones poco comunes como; comerse las uñas, beber o fumar.
y       Depresión, tristeza y desanimo.
y       Inmunodeficiencia, gripes constantes, alergias, cansancio o agotamiento físico.
y       Dolores musculares, indigestión, dolores de cabeza.
y       Insomnio y/o dificultad para conciliar el sueño.
y       Trastornos de atención y/o pérdida de la concentración.
y       Irritabilidad, enojo y/o llanto.

Factores desencadenantes:
 Los llamados estresores o factores estresantes son las situaciones desencadenantes del estrés y pueden ser cualquier estímulo, externo o interno (tanto físico, químico, acústico o somático como sociocultural) que, de manera directa o indirecta, propicie la desestabilización en el equilibrio dinámico del organismo.
Estudios realizados sobre el estrés a través de los años revelan que existen diez grandes categorías de estresores:

1.     Situaciones que fuerzan a procesar información rápidamente.
2.     Estímulos ambientales dañinos.
3.     Percepciones de amenaza.
4.     Alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, adicciones, etc.).
5.     Aislamiento y confinamiento.
6.     Bloqueos en nuestros intereses.
7.     Presión grupal.
8.     Frustración.
9.     No conseguir objetivos planeados.
10. Relaciones sociales complicadas o fallidas.

Estos estresores pueden estar presentes de manera aguda o crónica y, también, pueden ser resultado de la anticipación mental acerca de lo que puede ocurrir en el futuro.


Tipos de estrés:
El estrés de trabajo se puede definir como un conjunto de reacciones nocivas, tanto físicas como emocionales, que concurren cuando las exigencias del trabajo superan las capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador. El estrés de trabajo puede conducir a la enfermedad psíquica y hasta física. Los factores que pueden desencadenar el estrés en el trabajo son: 

y       La existencia de un ambiente laboral inadecuado, con mucho ruido, contaminación, variación de la temperatura, etc.
y       Estimulación lenta y monótona, lo cual ocurre muchas veces al repetir las mismas actividades.
y       El estar tensionado por la toma de decisiones.
y       Condiciones laborales difíciles, las cuales tienen que ver con una importante baja en la calidad de trato hacia el empleado, bajos salarios, condiciones inestables de trabajo, falta de seguridad social y deterioro en la condición social.
y       Estresores de nivel individual.
y       Estresores de nivel grupal.
y       Estresores al interior de las organizaciones, como la indefinición del puesto.
y       Estresores afuera de las organizaciones, por los traslados.
y       La frustración constante al notar que los resultados no son los deseados.


Estrés postraumático: Una variación del estrés es el trastorno por estrés postraumático (TEPT), un trastorno debilitante que a menudo se presenta después de algún suceso aterrador por sus circunstancias físicas o emocionales, o un trauma (accidente de tránsito, robo, violación, desastre natural, entre otros). Este acontecimiento provoca que la persona que ha sobrevivido al suceso tenga pensamientos y recuerdos persistentes y aterradores de esa experiencia. Puede ocurrir en personas que han vivido la amenaza, la han presenciado o han imaginado que podría haberles pasado a ellas. El TEPT se puede dar en todas las edades, siendo los niños una población muy vulnerable para este trastorno.


Consejos para manejar el estrés

El secreto para manejar estrés es cuidar de sí mismo, eliminar algunas causas de estrés, darse un respiro y tomarse un día libre ya sea del trabajo, de las tareas del hogar y de todo lo que ejerza presión sobre usted.

Otras formas de relajarse son:
y       Alizar ejercicios físicos.

y       Mantener una dieta saludable.

y       Tener al menos dos ataques de risas.

y       Mantener un clima agradable durante el almuerzo, evitando preocupaciones.

y       Tomarse un tiempo para la relajación mediante los juegos de mesas

y       Haga una cosa a la vez.

y       Conozca sus limites

y       Hable con alguien y pasar tiempo de calidad con personas agradables.

y       Escuchar música y sonidos relajantes

y       Tener un pasatiempo (leer, armar un rompecabezas, cocinar, etc.)

y       Realizar actividades creativas (pintar, escribir, bailar, etc.)

y       Cambiar de actitud (ser más positivos)

y       Sonría