jueves, 7 de marzo de 2013

¿Interesante no?


Desconéctate y Reconéctate



El Estrés

EL ESTRÉS
Estrés (del inglés stress, ‘tensión’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

         El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud. El estrés puede contribuir, directa o indirectamente, a la aparición de trastornos generales o específicos del cuerpo y de la mente.

Síntomas:
El estrés posee una serie de características que permiten su fácil reconocimiento, pueden presentarse una o varias a la vez. Las más frecuentes suelen ser:
y       Ansiedad y tensión, acompañadas de acciones poco comunes como; comerse las uñas, beber o fumar.
y       Depresión, tristeza y desanimo.
y       Inmunodeficiencia, gripes constantes, alergias, cansancio o agotamiento físico.
y       Dolores musculares, indigestión, dolores de cabeza.
y       Insomnio y/o dificultad para conciliar el sueño.
y       Trastornos de atención y/o pérdida de la concentración.
y       Irritabilidad, enojo y/o llanto.

Factores desencadenantes:
 Los llamados estresores o factores estresantes son las situaciones desencadenantes del estrés y pueden ser cualquier estímulo, externo o interno (tanto físico, químico, acústico o somático como sociocultural) que, de manera directa o indirecta, propicie la desestabilización en el equilibrio dinámico del organismo.
Estudios realizados sobre el estrés a través de los años revelan que existen diez grandes categorías de estresores:

1.     Situaciones que fuerzan a procesar información rápidamente.
2.     Estímulos ambientales dañinos.
3.     Percepciones de amenaza.
4.     Alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, adicciones, etc.).
5.     Aislamiento y confinamiento.
6.     Bloqueos en nuestros intereses.
7.     Presión grupal.
8.     Frustración.
9.     No conseguir objetivos planeados.
10. Relaciones sociales complicadas o fallidas.

Estos estresores pueden estar presentes de manera aguda o crónica y, también, pueden ser resultado de la anticipación mental acerca de lo que puede ocurrir en el futuro.


Tipos de estrés:
El estrés de trabajo se puede definir como un conjunto de reacciones nocivas, tanto físicas como emocionales, que concurren cuando las exigencias del trabajo superan las capacidades, los recursos o las necesidades del trabajador. El estrés de trabajo puede conducir a la enfermedad psíquica y hasta física. Los factores que pueden desencadenar el estrés en el trabajo son: 

y       La existencia de un ambiente laboral inadecuado, con mucho ruido, contaminación, variación de la temperatura, etc.
y       Estimulación lenta y monótona, lo cual ocurre muchas veces al repetir las mismas actividades.
y       El estar tensionado por la toma de decisiones.
y       Condiciones laborales difíciles, las cuales tienen que ver con una importante baja en la calidad de trato hacia el empleado, bajos salarios, condiciones inestables de trabajo, falta de seguridad social y deterioro en la condición social.
y       Estresores de nivel individual.
y       Estresores de nivel grupal.
y       Estresores al interior de las organizaciones, como la indefinición del puesto.
y       Estresores afuera de las organizaciones, por los traslados.
y       La frustración constante al notar que los resultados no son los deseados.


Estrés postraumático: Una variación del estrés es el trastorno por estrés postraumático (TEPT), un trastorno debilitante que a menudo se presenta después de algún suceso aterrador por sus circunstancias físicas o emocionales, o un trauma (accidente de tránsito, robo, violación, desastre natural, entre otros). Este acontecimiento provoca que la persona que ha sobrevivido al suceso tenga pensamientos y recuerdos persistentes y aterradores de esa experiencia. Puede ocurrir en personas que han vivido la amenaza, la han presenciado o han imaginado que podría haberles pasado a ellas. El TEPT se puede dar en todas las edades, siendo los niños una población muy vulnerable para este trastorno.


Consejos para manejar el estrés

El secreto para manejar estrés es cuidar de sí mismo, eliminar algunas causas de estrés, darse un respiro y tomarse un día libre ya sea del trabajo, de las tareas del hogar y de todo lo que ejerza presión sobre usted.

Otras formas de relajarse son:
y       Alizar ejercicios físicos.

y       Mantener una dieta saludable.

y       Tener al menos dos ataques de risas.

y       Mantener un clima agradable durante el almuerzo, evitando preocupaciones.

y       Tomarse un tiempo para la relajación mediante los juegos de mesas

y       Haga una cosa a la vez.

y       Conozca sus limites

y       Hable con alguien y pasar tiempo de calidad con personas agradables.

y       Escuchar música y sonidos relajantes

y       Tener un pasatiempo (leer, armar un rompecabezas, cocinar, etc.)

y       Realizar actividades creativas (pintar, escribir, bailar, etc.)

y       Cambiar de actitud (ser más positivos)

y       Sonría